gritos

¿Sin gritos no hace caso?

Regístrate GRATIS al Entrenamiento Introductorio del Método Paternidad Efectiva dando clic AQUÍ >>bit.ly/pl_bl_6m_8am
La única forma en que Luisa podía controlar a su hijo Andrés era gritándole o pegándole.

La primera vez que me visitaron Andrés, un niño encantador de seis años, agarraba todo lo que encontraba. Le gustó mi arenero, y en segundos la mitad de la arena estaba esparcida en el suelo de mi consultorio.

Luisa en un inicio no le decía nada. Supongo que asumía que yo lo haría. Lo trajo a consulta por recomendación de su maestra y de la directora de la escuela.

“Andrés, no tires la arena al suelo,” fue su primer comentario, ante el cual Andrés no reaccionó en lo absoluto. Luisa continuó quejándose del comportamiento incontrolable de su hijo, mientras él interrumpía, decía que estaba aburrido y se revolcaba en el suelo.

“¡Andrés ya basta!” explotó Luisa cuando comenzó a aventar las crayolas que le di para dibujar. “¿Ya ves Gaby? No sé que le pasa a este niño, siempre acabo así. Estoy desesperada.”

Para mí era muy importante ver la dinámica de la relación entre ellos. Podía ver que el comportamiento descontrolado del niño se debía en buena parte a la falta de liderazgo de parte de Luisa. Envié a Andrés a la sala de espera para platicar con ella.

Gaby: Noté que permites que Andrés tenga comportamientos inapropiados mucho tiempo, y cuando explotas él se controla por un tiempo y regresa a lo mismo.

Luisa: Sí, no me respeta. ¡Es horrible! Me ignora y hace todo para que yo quede mal.

Era evidente que le costaba trabajo marcar límites. Le echaba la culpa de todo a su hijo, victimizándose constantemente.

G: ¿Con quién más te pasa esto?

L: Bueno, a veces con mi esposo. Él siempre quiere tener la razón. Es igual a mi papá, me choca.

Luisa abrió un capítulo importante en su vida. Ella había sido muy lastimada de pequeña; rebasaron tanto sus límites que no sabía cómo distinguir dónde empezaban los suyos y terminaban los de los demás.

Su trabajo no consistió en aprender estrategias para controlar a Andrés. Ella necesitaba recuperar su poder personal, esa capacidad para decir “no” a aquello que lastima de una u otra forma, y para decir “sí” a lo que realmente quiere.

Y para lograrlo, necesitaba transformar la relación con su historia personal. Porque le había dado tanto poder a la fuerza de los demás, que ahora se paralizaba aún ante la de su hijo.

Mañana continuaremos este relato sobre la transformación de Luisa. Hoy cuéntanos, ¿qué te gustaría lograr con el manejo sano de los límites con tus hijos? ¿Qué necesitarías transformar en ti?

COMPARTE esta publicación. Ayuda a que otros se inspiren a dar los siguientes pasos en su historia de transformación.

Con amor,

Luis Carlos y Gaby

Aquí la segunda parte de esta historia… no tienes que esperar a mañana. Clic aquí para leer. 

Regístrate GRATIS al Entrenamiento Introductorio del Método Paternidad Efectiva dando clic AQUÍ >>bit.ly/pl_bl_6m_8am
Luis Carlos y Gaby
Sígueme

Luis Carlos y Gaby

Directores bei Niños de Ahora
Pareja de psicoterapeutas, padres de tres hermosos niños, coaches y conferencistas renombrados. Cofundadores de Niños de Ahora, son los creadores del Método Paternidad Efectiva, con el cual despiertan la sabiduría que sus alumnos llevan dentro para que ejerzan una paternidad consciente y efectiva.
El entrenamiento introductorio del Método Paternidad Efectiva ha sido tomado por más de 125 mil padres alrededor del mundo.
Luis Carlos y Gaby
Sígueme

Luis Carlos y Gaby

Pareja de psicoterapeutas, padres de tres hermosos niños, coaches y conferencistas renombrados. Cofundadores de Niños de Ahora, son los creadores del Método Paternidad Efectiva, con el cual despiertan la sabiduría que sus alumnos llevan dentro para que ejerzan una paternidad consciente y efectiva. El entrenamiento introductorio del Método Paternidad Efectiva ha sido tomado por más de 125 mil padres alrededor del mundo.

To Top