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Mi Relato de Parto – Ana Elena Cuellar

Hola a todos! Fui alumna de Glenda en el curso de parto humanizado, y hace 1 mes tuve a mi bebé. Les comparto mi relato de parto, el cual fue muy largo y cansado, pero que espero que les guste y pueda inspirarlas a no darse por vencidas en busca de su parto soñado. Saludos!!

Mi parto.

Mi embarazo fue una de las mejores épocas de mi vida. Después de 2 años viviendo con mi entonces novio, celebramos nuestra boda y un mes después nos enteramos que estábamos esperando un bebé! Fue hecho en la luna de miel!!!

3 meses después nos anunciaron que nos mudaríamos a vivir a Brasil.

Entonces renuncié a mi trabajo, y me dediqué a organizar la mudanza, disfrutar mi familia y amigos y sobre todo mi embarazo. Yoga, cursos, y tardes enteras viendo documentales sobre partos. Toda mi vida supe que quería un parto “normal” vaginal, pero hasta ese momento descubrí que en realidad quería un parto “humanizado”, lo cual me quedó aun mas claro después del curso con Glenda.

Tenía miedo de venir a Brasil, sabiendo que, como en México (países líderes en cesáreas innecesarias), es difícil encontrar obstetras que realmente sean pro parto humanizado. Por suerte llegué a las manos de la obstetra Julia Freitas y lo mas importante: a las manos de la Doula Fadynha.
Llegué a Rio de Janeiro con 7 meses de embarazo.

En el equipo de trabajo de la obstetra, se ofrecía el servicio de una enfermera/partera, que desde un trabajo de parto temprano, vendría a mi casa a monitorear al bebe y hacer compañía hasta el momento de ir al hospital. En la primera cita le pregunte si su trabajo se limitaba a algo estrictamente médico (monitoreo del corazón, toque para revisar dilatación,etc..) o si también practicaban asesoría en cómo llevar el trabajo de parto de una manera más amable, como masajes, ayuda psicológica, respiraciones o algo similar al trabajo de una Doula, a lo cual ella respondió que SI. Confié en ella y fue entonces cuando decidí que aunque siempre lo había querido, no tendría Doula, pues ya tendría el acompañamiento de una mujer “experta” en partos y no quería un equipo de personas tan grande en mi parto.

Siempre mentalicé y pedí a bebe (cuyo sexo era sorpresa) que esperara a que su abuela llegara de México, lo cual era 1 día antes de cumplir 40 semanas. A partir de la llegada de mi mamá empecé a hacer todo lo posible para activar el parto, beber té de hojas de frambuesa, canela, jengibre, caminar mucho, tener actividad sexual, etc, etc..

Cumpliendo 41 semanas de embarazo, comencé a estar muy ansiosa, ya que tenía que ir al hospital a hacer monitoreo cada 2 días y con mi obstetra acordamos que si llegábamos a las 42 semanas, haría una inducción, lo cual ya era para mi, terminar con mi deseo de un parto 100% libre de intervenciones médicas y por otro lado, cada día que pasaba con bebe en la barriga era un día menos de aprender de mi mamá la experiencia, ya que ella estaría en Rio solo 5 semanas, de las cuales ya habíamos “perdido” una… Con 41/2 realicé acupuntura.. Nada..

El miércoles 2 de marzo (con 41/4) tuve cita con mi obstetra, quien me propuso ese día hacer un desprendimiento de membrana y al hacerlo me comentó que tenía 3cm de dilatación, me dijo entonces que seguramente esa noche o al día siguiente podría comenzar todo. Si no funcionaba, ya habíamos acordado agendar la inducción para el viernes 4 de marzo a las 6am. Saliendo de ahí, fui a hacer otra vez acupuntura, y caminé toda una vuelta a la Lagoa. Cualquier cosa para evitar llegar al viernes 6am..

Ese mismo día, a las 8pm empecé con contracciones cada 10 minutos, 2 horas después de seguir con ese ritmo, llame a la enfermera/partera como habían sido sus instrucciones y me pidió de estar tranquila y llamarla si seguía por otras 2 horas con ese ritmo… A las 12pm el ritmo paso a 8 minutos. La llamé y llegó a casa al rededor de las 2am.. Con “mucho sueño” como lo dijo cuando entró a mi casa.. Monitoreo corazón, todo bien. Me realizó tacto, y me comentó que tenía 1 cm de dilatación. Ahí quedé pasmada. Le dije que como era posible? Si en la mañana con Julia tenía 3cm!!!??? Me dijo que a veces eso podía pasar si el bebe subía o bajaba haciendo presión… Empecé a sentir confusión y tristeza de pensar que mi dilatación había retrocedido!! Con una actitud de poca ayuda, sentada en el piso mandando mensajes en su celular mientras yo tenía una contracción y mi mamá intentaba darme un masaje o algo que la aliviara, la enfermera me dijo que se iría y volvería por la mañana, que tomará una pastilla para el dolor y tratara de dormir… Que me faltaba mucho…

Obviamente todo mi entusiasmo cayó. Tomé las pastillas y obviamente NO conseguí dormir. Contracciones cada 8 minutos… Amaneció, y continuaba igual. Por la mañana, volví a pedir a la enfermera de pasar pues las contracciones aunque continuaban cada 8 min eran más fuertes. Llegó al rededor de las 11am, monitoreo corazón, todo bien, y volvió a hacer tacto. Su respuesta: “estas igual.. Te falta mucho… Sal a caminar y trata de relajarte”. Después de más de 12 horas de contracciones no podía creer que no avanzaba… Se fue, y salí con mi mamá nuevamente a caminar a la Lagoa, y a comer a un restaurante.. Las contracciones empezaron a espaciarse hasta 15 minutos entre una y otra.. Hubo un momento que entre una y otra hubieron 20 minutos, con lo que conseguía relajarme y dormitar 15 minutos. Ya eran 20 horas sin dormir. Al rededor de las 6pm las contracciones volvieron cada 7 minutos pero esta vez mucho más fuertes, entonces le escribí a la enfermera/partera para pedir asesoría de que hacer para el dolor y preguntarle que cuando seria entonces el momento de llamarla para que viniera a darme el acompañamiento en casa del que tanto habíamos hablado, mensaje que no me contestó. No solo no lo contestó pronto, no lo contestó nunca! (Después les cuento el final de esa historia)

Intenté hacer en mi casa un campamento adecuado para entrar a “Partolandia”, con luz tenue, música tranquila, hacer ejercicios de yoga, etc.. Pero los dolores eran demasiado fuertes y ni mi mamá ni mi esposo conseguían ayudarme aun siguiendo las indicaciones de las posiciones del curso de parto que habíamos tomado en México.. Perdí la noción del tiempo, y de pronto vi que eran las 10pm y que la partera no había contestado a mi mensaje, entonces sentí que no le daba importancia a mi necesidad. Mi mamá empezó a estar muy ansiosa de que nadie monitorizara el corazón del bebe, lo cual debía ser el trabajo de la partera y yo estaba ansiosa de no poder concentrarme o mas bien dejar fluir todo y llegar a Partolandia y conseguir dilatar.. Comencé a solo mirar el reloj contando los minutos y pensando que me iba acercando a la temida mañana del viernes, hora de mi sentencia de inducción! Fue ahí cuando decidí hablar a Fadynha y pedir su servicio de Doula urgente.

Hable con Julia para comentarle que la enfermera no estaba aquí ni haciendo su trabajo, y que Fadynha entraría en el equipo. Entonces me pidió que por ser un embarazo ya de casi 41 semanas y 6 días, y con las previas casi 30 horas con contracciones, que fuera al hospital Perinatal a hacer monitoreo del bebe. Quede entonces de encontrar ahí a Fadynha.

Llegue a Perinatal cerca de las 12:30 de la madrugada. Todo bien con el corazón del bebe, mas el doctor confirmó que continuaba con 3cm de dilatación. Las contracciones eran ya demasiado dolorosas para volver a casa en coche, sabiendo que tendría que volver dentro de 5 horas para la inducción, así que decidí internarme en ese momento, y en lo que mi marido volvió a casa a recoger la maleta y a mi mamá, comenzamos a trabajar Fadynha y yo en el cuarto. Comenzó la magia!

Cuarto obscuro con una luz roja, música, presión de puntos para estimular la matriz, posiciones de yoga, baños calientes sobre la bola de pilates, estimulación de pezones, caminar.. Podía sentirme ya en otro planeta.

Fadynha pidió a mi marido y mi madre que durmieran mientras trabajábamos. Ellos roncaban!. Al rededor de las 5am, rompí fuente! Me emocioné mucho, pues pensé que ya seria signo de que estaba todo listo, pero Fadynha, siendo la persona mas profesional, centrada y elocuente que existe, me pidió que estuviera tranquila, pues aunque hubiera roto fuente, no significaba que mi dilatación o las contracciones estuvieran ya listas para el parto.. Podría continuar así muchas horas mas… Y solo quedaba 1 hora para que llegara mi obstetra. Ahí pensé que nunca lo lograría.. Y aunque Fadynha me dijo que tratáramos de convencer a Julia de retrasar el horario de la induccion, yo solo pensaba que ya no podía pasar mas horas en este estado (Ya eran 34 horas sin dormir y sin comer mas que frutas y barras de cereales) pensaba entonces que la inducción inevitable.

6 am, entra Julia, me revisa y me comenta que todavía tengo la bolsa integra, la ruptura fue pequeña… Continúa con el tacto, yo respiro profundo, esperando su sentencia de inducción… de pronto, con una gran sonrisa me dice que tengo 9cm de dilatación, que estoy lista para parir!!!

Todavía se me llenan los ojos de lagrimas de felicidad cuando recuerdo este momento. Es sin duda la noticia mas feliz que me han dado en toda mi vida. Lo había logrado! Comencé a llorar sin parar, levante a mi mamá y mi esposo a gritos de alegría “ya, lo logré! Bebe va a nacer ahora!!!!”

Me llevaron a una sala de pre-parto, después a la sala definitiva y me senté en la banca, mi marido sentado atrás de mi, en un banco más alto, abrazándome, soportando mi espalda y cabeza. Todo era perfecto. Luces apagadas, solo una poca a lo lejos, las 2 obstetras sentadas en el piso y Fadynha atrás apoyándome con sus consejos..

Empezó la parte final, de expulsión. Llegué demasiado cansada y no tan concentrada en mi fuerza interior como hubiera querido. Después de al rededor de 2 horas pujando, yo sentía que llevaba una eternidad y que no avanzaba, me empezaba a desesperar… Incluso empecé a pedir a las doctoras que me inyectaran algo!! Algo que me ayudara a expulsar!! Obviamente me contestaban que no, y que todo estaba bien y lo lograría. Finalmente, al ver que no conseguía las fuerzas necesarias, una vez mas Fadynha me salvó: tomó una sabana, la enrolló, se la ajustó por la mitad a la cadera y brazos y me dio las orillas, una en cada mano. Entonces, como las indígenas mexicanas que cuelgan su rebozo de un árbol o del techo de sus casas, para ellas pujar jalándolo con los brazos, Fadynha fue mi árbol, la sabana mi rebozo y pujé jalando con mis brazos, varias veces, hasta que por fin, después de sentir el dolor mas intenso que jamás haya pensado, sentí el alivio mas grande y un segundo después tenía en mis manos una masa calientísima, toda húmeda y hermosa: mi bebe! Ni siquiera pregunté que era, solo gritaba “mi bebe, mi bebe!!”…

Mi marido preguntó el sexo pero yo no escuché nada, yo seguía en otro planeta! El se levantó, cortó el cordón, y fue hasta que la subí a la altura de mi pecho que vi que era una niña!!! Se pegó inmediatamente al pecho, y estuvimos toda una hora con ella en brazos.

Ahora es 1 mes del comienzo de una de las mejores etapas de mi vida, sin duda!

Gracias a mi bebe, mi esposo, Fadynha y el equipo de Julia Freitas (dejando fuera por supuesto a la enfermera) tuve un parto increíble! Largo y cansado, pero lo logramos!!!! Creo que la lección aquí es que no se den por vencidas cuando sueñen con algo! Hay que intentar hasta el último momento, ya que puede ser en ese punto, cuando creas que ya esta todo perdido, que logres tus metas!!

Y otra lección: tengan Doulas en sus partos!!! Sin ella nunca hubiera conseguido llegar a Partolandia y dilatar 6cm en 5 horas!!

Y por cierto, volviendo al tema de la enfermera: apareció en la sala de parto!! Creo que al ver mi cara de enojo, Julia le indicó que hablara conmigo y entonces se acercó y me preguntó si me podía ayudar durante el parto!!?? a lo que le contesté que obviamente NO y que saliera de la sala!!

 

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