PORTADA

El sentido de ser papá

Hola Niños de Ahora. Soy mamá soltera y necesito pedirles su consejo:

Tuve a mi hija hace 4 años. La he criado con la ayuda de mi familia. Hace un mes su papá se enteró de ella y vino a verme. Acaba de conocerla. Mi familia no lo quiere…
Quisiera que él sea parte de su vida, y que tome responsabilidad como padre, moral y económicamente. No es por dinero, sé que ustedes lo entienden. Pero no sé cómo explicárselo sin que me malinterprete o salga corriendo.
¡Ayuda por favor! Una mamá confundida.
………….
Hola mamá confundida. Hoy desperté muy temprano y me sentí llamado a revisar los mensajes en Facebook. Me topé con el tuyo, y aquí está mi respuesta:
Necesitas sincerarte con él, para empezar. Veo que has procedido con prudencia, permitiendo que él asimile lo que está pasando. Bien hecho. Ahora es tiempo de hablar con tacto y claridad.
Lo que él necesita saber es que traer una hija al mundo tiene muchísimos beneficios y trae bendiciones y momentos mágicos más allá de lo que puede imaginar. Que ser padre le hará crecer en todos los sentidos. Eso ya lo sabes tú porque lo estás viviendo con ella.
Al mismo tiempo, ser parte de su vida trae responsabilidades. Él necesita decidir si está dispuesto a asumirlas. Esto quiere decir que ya no va a gozar de total “libertad”. Que no todo lo que gana será para sí mismo. Que su tiempo ya no será para disponer de él como quiera. Que tendrá que compartir buena parte de su tiempo, de su dinero, y hacer muchos sacrificios.
Si decide hacer esto, recibirá mucho más de lo que está dejando de tener.
Recibirá besos como ninguna otra boca podrá dárselos.
Abrazos que derretirán su corazón, y que en esos momentos difíciles de la vida, le impulsarán a luchar y a salir adelante.
Será parte de risas, travesuras y sonrisas que quedarán grabadas en su alma, y que darán un nuevo sentido a su vida.
Podrá desvelarse cuando su hija esté enferma y lo llame.
Sentirá que enloquece cuando hace un berrinche, o cuando llora desconsolada, o le estruja y le jala la camisa con sus pequeñas manos porque él no la entiende. Y con el tiempo la entenderá cada vez mejor.
Escuchará la palabra “Papá”, y sentirá su pecho agrandarse cuando su corazón se llena de amor con esa pequeña palabra. A todo padre le sucede, en especial si no deja de darle la importancia que tiene. No es cualquier cosa ser papá.
La protegerá del peligro, cuando sea necesario, y le enseñará a defenderse por sí misma.
Le ayudará con sus tareas escolares. Le ayudará a lidiar con la frustración, y también a descubrir y a gozar de sus dones.
Le enseñará el valor de la disciplina y la constancia, sobre todo a través de su ejemplo.
Lo impulsará a crecer profesionalmente, porque tenerla cuesta, y porque no sólo querrá comprarle las cosas que ella necesita; querrá ser un ejemplo para ella.
La llevará a fiestas, y celebrará sus cumpleaños. Ya se perdió de los primeros, pero aún hay muchos por delante. Y en cada uno recordará que ella es esa maravillosa sorpresa que llegó a su vida cuando menos lo imaginaba.
Podrá crear tantos momentos mágicos: enseñarle a patinar, a pedalear su bicicleta, salir a comer un helado, a conocer el mar y revolcarse en su arena, a escuchar los pájaros y volar como ellos…
Si es especialmente buen padre, estará ahí cuando ella le cuente de su primer beso, y lo buscará para llorar en su hombro porque alguien le rompió el corazón. Y él le ayudará a comprender que no está roto, nada más duele, y que sanará.
Un día, si ella decide tomar ese camino, se parará a su lado en un altar, y dará su mano en matrimonio. Y recordará que nunca fue suya, pero que tuvo el honor y el privilegio de ayudarla a convertirse en la mujer que es. Y no importa lo que pase, estará ahí para ella, hasta su último aliento.
A través de su experiencia como padre, reconocerá todos y cada uno de los sacrificios de sus propios padres. Un día comprenderá esa mirada que recibió tantas veces de su mamá y su papá, la mirada que traspasa la piel, que llega al alma. Y sabrá que fue amado de la misma manera y con la misma fuerza con la que él ama a su hija. Y se sentirá bendecido por ello.
Descubrirá que más grande valor del ser humano no tiene que ver con dinero, ni con títulos o reconocimientos; sino que es su capacidad para SERVIR. Y ninguna profesión ni ocupación humana lo llamará a servir a otros como su hija lo está llamando a servirle en este momento (sin decir una palabra).
Y necesita saber que, al final de su vida, cuando esté reflexionando sobre qué hizo en el poco tiempo que tuvo aquí, encontrará paz y júbilo, sabiendo que no fue un padre perfecto, pero sí un padre que dio lo mejor de sí a su hija, dentro de lo que estuvo a su alcance. Y que eso es suficiente.
Es curioso, cómo la vida es un paréntesis entre el nacimiento y la muerte. Y si bien es cierto que hay que trabajar, pagar la renta, comer, jugar y estudiar (y nunca parar de hacerlo), lo único que obtendremos de todo esto, lo único que nos llevaremos de este loco y mágico viaje, será lo que DEMOS, y la consciencia de quiénes realmente somos.
Espero este mensaje te ayude a encontrar la claridad que buscas. Creo que el saber esto le puede ayudar al papá de tu hija a tomar la decisión que tiene enfrente. Comparte este mensaje con él y con tus seres queridos. Espero les sirva.
Bendiciones para ti, tu hija, y para él. Les deseo lo mejor.
Luis Carlos Flores, fundador de Niños de Ahora.

 

Luis Carlos Flores

Luis Carlos Flores

Director bei Niños de Ahora
Científico, educador nato y Guía Montessori, a partir de sus estudios y práctica en psicoterapia y coaching de vida, hoy se dedica a capacitar a miles de padres, coaches, terapeutas y educadores, mostrándoles cómo cuidar, nutrir y alentar el desarrollo óptimo de los niños y jóvenes de ahora.
Luis Carlos Flores

Últimos artículos de Luis Carlos Flores (Ver todo)

Luis Carlos Flores

Científico, educador nato y Guía Montessori, a partir de sus estudios y práctica en psicoterapia y coaching de vida, hoy se dedica a capacitar a miles de padres, coaches, terapeutas y educadores, mostrándoles cómo cuidar, nutrir y alentar el desarrollo óptimo de los niños y jóvenes de ahora.

To Top