culpa

El mensaje de la culpa

“Debería darte vergüenza.”

“¿Si sabes que eso no se hace, por qué me causas disgustos?”

“Después de todo lo que hacemos por ti, así nos pagas…”

“Yo sé que me harás sentir orgullos@.”

“Estoy tan decepcionad@ de ti.”

Este tipo de frases tienen un impacto enorme en nuestros hijos. Funcionan por una razón muy poderosa:

Temen perder nuestro amor.

Los padres que usan este recurso no lo hacen por falta de amor por sus hijos. Tampoco es porque no les quede de otra, o porque el niño es demasiado “tremendo” y es la única forma de que obedezca.

Lo hacen porque fue lo que recibieron. Y no conocen otra forma.

Si observas todas las frases culpígenas al inicio del artículo, notarás que hacen una de dos cosas (o ambas):

1- se refieren a la esencia del niño, no a su comportamiento,

2- culpan al niño por la emoción (disgusto, enojo, decepción…) que provoca en el padre. De hecho, el padre no se hace responsable por lo que siente.

En lugar de hacer esto, enfócate en el comportamiento que hace falta corregir. Ayuda a tu hij@ a darse cuenta de cómo tomar responsabilidad por lo que hace, siendo firme con él/ella, sin retirarle tu amor.

Tomemos los ejemplos anteriores, y cómo se podrían manejar desde el principio de la auto responsabilidad:

Culpa: “Debería darte vergüenza.”

Responsabilidad: “Lo que hiciste está fuera de lugar. Tendrás que atenerte a las consecuencias.”

C: “¿Si sabes que eso no se hace, por qué me causas disgustos?”

R: “Estoy muy molest@. No respetaste el límite. Ahora tendrás que…”

C: “Después de todo lo que hacemos por ti, así nos pagas…”

R: “¿Cómo te sientes cuando me tratas de esa manera?” “¿Qué fue lo que te hice, para que necesites tratarme así?”

C: “Yo sé que me harás sentir orgullos@.”

R: “Hij@, tu logro es tuyo. Hazlo por ti, yo estaré contigo pase lo que pase.”

C: “Estoy tan decepcionad@ de ti.”

R: “Tal vez quieras ver hacia dentro hij@, para que te des cuenta de si esto es lo que quieres, o si está bien para ti.”

Por último, recuerda que esto no es ser “suave” o “permisivo”. Los límites son firmes, y cuando se cruzan tienen consecuencias. Cuida que parte de la consecuencia no sea el que le retires o condiciones tu amor. Aprende a distinguir entre estos dos tipos de mensajes: “no eres digno de mi amor” vs. “tu comportamiento es inadecuado, hay que corregirlo y tiene consecuencias”.

COMPARTE este mensaje. Por una paternidad consciente, en la que aprendamos a educar sin lastimar.

Con amor,

Luis Carlos y Gaby

Gaby González
Sígueme

Gaby González

Orientar y preparar a padres y maestros en cuanto a cómo acompañar, guiar y educar a los niños y adolescentes de ahora, teniendo en cuenta las características únicas de las generaciones más recientes y los cambios en el entorno sociocultural del momento histórico que atravesamos.
Gaby González
Sígueme

Últimos artículos de Gaby González (Ver todo)

Gaby González

Orientar y preparar a padres y maestros en cuanto a cómo acompañar, guiar y educar a los niños y adolescentes de ahora, teniendo en cuenta las características únicas de las generaciones más recientes y los cambios en el entorno sociocultural del momento histórico que atravesamos.

To Top