juego

La vida debe vivirse como juego

Haz tiempo para jugar con tus niños. Es más, te proponemos que a partir de hoy, implementes esta práctica con cada uno de ellos. Es una de las recomendaciones más importantes que hemos publicado aquí, y la compartimos con mucho amor: el Espacio de Juego.

El ESPACIO DE JUEGO. Básicamente es un tiempo especial en el que uno de tus hijos elige qué jugar contigo, y tú le das toda tu atención. Así funciona:

– Dedica 30 minutos de juego ininterrumpido entre tú y cada UNO de tus hijos

– Planea y agéndalo con tiempo, para que no haya excusas

– Hazlo al menos una vez por semana (más si posible)

– NO distractores (TV, computadora, celular, teléfono)

– Mantén los límites habituales. El espacio de juego no es para saltar límites, es para crear dentro de ellos.

– Si tienes otros niños, alguien más deberá cuidarlos en este tiempo

– ¿Cuál juego? El que tu niño quiera. Él dirige, tú le sigues la tonada

– No corrijas! No es momento de enseñarle nada. Reduce tus funciones de padre/madre al mínimo (sólo para cuidar)

– Retroalimenta. “Te veo contento/frustrado/feliz…” “Está triste la muñeca…” Ayúdale a reconocer qué está sintiendo (o proyectando a través de sus juguetes). Esto es muy terapéutico!

– Siempre cierra este espacio con una nota positiva: “Gracias por este tiempo hijo, me divertí muchísimo!”

BENEFICIOS del Espacio de Juego:

– fortalece la relación/conexión padre-hijo

– apoyo en momentos de estrés (nacimiento de un hermano, cambio de casa/escuela, fallecimiento de alguien cercano, etc.)

– despierta tu conexión con tu niño interior – diversión, creatividad, energía, pasión… todo esto es transferible a tus distintas áreas de vida

– te permite darte cuenta de cómo tu niño maneja sus emociones

¿Qué pasa cuando no jugamos con nuestros niños?

CONSECUENCIAS de no jugar suficiente:

– Si siembras desconexión en la infancia, la cosecharás en la adolescencia

– El niño no se siente valorado. Esto impacta su autoestima y su sentido de valor personal.

– Crecer antes de tiempo. Esto está sucediendo con demasiados niños de ahora. Las consecuencias se notan después, empiezan a notarse en una rebeldía preadolescente muy fuerte, y puede desencadenarse en el… (siguiente punto)

– Olvido de sí mismo. No sólo el niño resiente y le duele el sentir que jugar es malo o no importante. Este mensaje va vinculado a su PASIÓN. “Vivir con pasión es malo/no es importante”. Esto tiene un impacto muy negativo en su desarrollo profesional posterior, y aún más importante, en su capacidad para ser feliz.

Jugar no es cosa de niños. En las palabras de Platón, “La vida debe vivirse como juego.” Mientras más pasión sientas por lo que sea que hagas, más viv@ y plen@ te sentirás.

Aparte de cuánto aprenderás y te divertirás jugando con tu hijo, el beneficio más importante hacerlo es el mensaje que le imprimes en su corazón:

HIJO,

ERES IMPORTANTE PARA MÍ.

ME INTERESA LO QUE DICES Y HACES.

TE ESCUCHO Y RESPETO LO QUE SIENTES Y DICES.

ME ENCANTA ESTAR CONTIGO.

TE AMO.

¿Crees que haya un mensaje más importante que este?

Con cariño,

Gaby González.

 

Gaby González
Sígueme

Gaby González

Orientar y preparar a padres y maestros en cuanto a cómo acompañar, guiar y educar a los niños y adolescentes de ahora, teniendo en cuenta las características únicas de las generaciones más recientes y los cambios en el entorno sociocultural del momento histórico que atravesamos.
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