HermanoMayor732

El hijo mayor

“Cuida a tus hermanos”

“Dá el ejemplo”

“Préstale tus juguetes”

“Comparte el dulce con tu hermanito, él es más pequeño”

“Tú eres el mayor, tienes que dar el ejemplo…”

Así como el primogénito recibe todo el amor y la atención los primeros años de su vida, también recibe la inseguridad, la inexperiencia y la inconsciencia de los padres que, por lo general, tienden a:

– Sobre protegerlo

– Tener mayores expectativas

– Dejarse manipular

Justo cuando el niño se ha acostumbrado a su situación privilegiada, es desplazado por el segundo hijo o hija.

Cuando la diferencia es menor de cinco años, el mayor ve su vida perturbada. Considera al bebé un intruso, una amenaza y se siente desplazado, hagan lo que hagan sus padres.

El primogénito siente celos en mayor o menor grado y es posible que los manifieste con comentarios verbales de rechazo, con conductas exageradas para atraer la atención de los adultos o con regresión en habilidades que ya había adquirido. Si los padres no saben cómo trabajar con su sensación de desplazamiento y las emociones que provoca, esta herida puede volverse un tema central en su vida que posteriormente perjudica su capacidad para desarrollar relaciones sanas.

Si la diferencia entre ambos es mayor de cinco años, no suele representar una amenaza para el mayor porque éste ya tiene un lugar en el mundo exterior a su familia y una identidad establecida. Aún así, hay un cierto desplazamiento, y los padres necesitan saber manejarlo. De lo contrario puede entrar en una dinámica similar a la de los más pequeños.

Por lo general el hijo mayor

  • se esfuerza mucho por complacer a mamá y papá,
  • tiene muchas cualidades parentales,
  • cuida de sus hermanos, es más responsable, es más verbal y adquiere dotes de liderazgo.

Es posible que

  • tienda a ser introvertido y que desee ser el mejor en lo que realice,
  • se vuelva perfeccionista, preocupado por todo,
  • no se atreva a cometer errores o a decepcionar a sus padres u otra autoridad; es más tenso, más serio y reservado que los otros,
  • le cueste aceptar las críticas,
  • utilice su poder para salirse con la suya,
  • tolere menos los errores ajenos.

En conclusión, comprender la psicodinámica familiar y el lugar de cada integrante de la familia es muy necesario para todo padre que desea criar hijos libres, sabios y realmente felices.

Con cariño,

Gaby González.

Gaby González
Sígueme

Gaby González

Orientar y preparar a padres y maestros en cuanto a cómo acompañar, guiar y educar a los niños y adolescentes de ahora, teniendo en cuenta las características únicas de las generaciones más recientes y los cambios en el entorno sociocultural del momento histórico que atravesamos.
Gaby González
Sígueme

Últimos artículos de Gaby González (Ver todo)

Gaby González

Orientar y preparar a padres y maestros en cuanto a cómo acompañar, guiar y educar a los niños y adolescentes de ahora, teniendo en cuenta las características únicas de las generaciones más recientes y los cambios en el entorno sociocultural del momento histórico que atravesamos.

To Top