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Criemos niños que no necesiten recuperarse de su infancia. -Pam Leo-

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¿Qué le enseñamos a nuestros hijos al no pegarles?

El otro día escuchaba a un padre orgullosamente decir cómo les había enseñado a sus hijos a comportarse desde pequeños. Mencionaba que la nalgada y el cinturón fueron sus aliados, y que gracias a ello sus hijos jamás le alzaban la voz o dudaban en sentarse a la mesa. Sin embargo, su hija de 7 años no había recibido hoja de reinscripción en la escuela por problemas de conducta …

Pegar funciona, pero como todo, lo que le enseñas a tu hijo tiene costos y beneficios. A veces el beneficio es aparente y real mientras que el costo queda enterrado en el inconsciente, y sólo aparece de maneras que ni siquiera imaginamos que tienen relación. Hasta que la persona despierta…

Trabajé algunas sesiones con la pequeña, y con sus padres muchas más. Recuerdo que en una de las primeras sesiones la niña llegó con una carita muy triste. Le pedí que hiciera un dibujo sobre lo que estaba sintiendo.

“Me pega porque me quiere”, me dijo la pequeña de 6 años con lagrimas en los ojos, cuando apenas comenzaba a rayar la hoja. Mientras describía sus trazos, las lagrimas salían de sus ojos sin parar, y repetía “él lo hace porque me quiere”. Casi al terminar su dibujo dijo en voz alta: “No lo entiendo, cuando alguien te quiere no te pega, ¿verdad?”

La niña estaba profundamente lastimada y enojada con su padre. Intentaba justificar su conducta, sin embargo en el fondo sabía que no estaba bien. Cuando le pregunté qué había dibujado me dijo “Es un monstruo.”

Gaby: “¿Y qué hace ese monstruo?”

Niña: “Bueno, creo que quiere pegar y hacer daño”

Gaby: “A alguien en especial?”

Niña: “No, no lo creo… mhhhh (encongiéndose de hombros) bueno creo que sí… a mi papá.”

Gaby: “¿Y lo hace?”

Niña: “No, imagínate… no puede… mi papá es gigante.”

Gaby: “¿Y en dónde vive ese monstruo en la vida real?”

Niña: “En mi panza, en mi cabeza y en mis manos… creo que es el que hace que haga tantas cosas feas en la escuela”…

La niña continuó viniendo por un par de sesiones más. Sin embargo, los padres eran los que más necesitaban trabajar. El papá se sorprendió no sólo al ver los dibujos de lo que la niña sentía hacia él, sino al recibir de su propia hija lo que ella estaba viviendo. Se dio cuenta de que su propio niño interior vivía de la misma manera, pero estaba tan enterrado y olvidado que jamás había contactado con esto. Desafortunadamente, no siempre corren con tal suerte los pequeños, pero en esta ocasión fue admirable ver cómo el padre fue capaz de asumir su responsabilidad, de pedir perdón, y de atreverse a cambiar.

Las cosas comenzaron a cambiar muy rápido en casa, los padres notaron cómo la impulsividad de la niña disminuyó de manera dramática. Los maestros reportaron lo mismo en el colegio, estaban asombrados.

 

Lo que aprende un niño cuando NO le pegas, cuando le educas sin violencia, es tan trascendente para su vida como lo es para la tuya. Aquí te dejamos unos puntos para que puedas reflexionar sobre ellos:

1.- Amarse: Así como le enseñas que nadie tiene derecho a tocar su cuerpo, al no pegarle también le enseñas que nadie tiene derecho a pegarle o hacerle daño.

Es importante que desde pequeño le protejas de vivir bullying, o de ser el bully, de vivir abuso sexual, violencia de género, etc…

2- Respetar: Un niño que recibe agresión, necesita descargarla. Aprende que está bien hacerlo con el más “desvalido”. Así es como muchos niños acaban agrediendo a sus compañeros o hermanos menores. En otras ocasiones acaban agrediéndose a ellos mismos física o emocionalmente. Así como nadie tiene derecho a pegarle, tampoco tenemos derecho a pegarle o hacer daño a nadie.

Da igual si es una persona menor a él, mayor, etc. o es un animal.  Es importante que le enseñes maneras más funcionales para canalizar su enojo. Con esto, lo proteges y le enseñas a no convertirse en abusador escolar, maltratador/a en la pareja, violento, etc.

4.- Elegir:  Le estás enseñando a ser él mismo/ella misma y a comportarse sin necesidad de agradar a los demás. A elegir cuidadosamente a la gente de la que quiera rodearse en la vida: amigos, parejas, compañeros de clase/trabajo, etc. Gente que le quiera y le acepte como es, que le acompañe desde el respeto. Le estás enseñando a ser autónomo/a y a poner límites.

 

5- Recursos: Existen 4 maneras principales para resolver un conflicto:

  • Asertiva: La persona asertiva es equilibrada. Se acepta a sí misma. Y acepta a los demás. Es positiva y contribuye a la armonía de la familia. Tiene conductas y pensamientos que permiten defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido. Sabe poner límites y respetar las consecuencias. Enseña al niño a ser responsable de sus actos. La asertividad es una forma de expresión consciente, congruente, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia

 

  • No Asertiva: es la forma de expresión débil de los propios sentimientos,creencias u opiniones  que, al no responder a los requerimientos de la situación interpersonal que se enfrenta, permite que viole los derechos de la persona. Un padre no asertivo no pone límites.

 

  • Agresiva: Usa la pelea, las acusaciones o las amenazas. Intenta imponer sus decisiones y derechos, sin importarle los demás. Actúa haciendo que los demás se sientan inferiores – porque soy tu PADRE -. Suele manipular y controlar a las personas de su alrededor. No expresa abiertamente sus sentimientos de una forma que no sea agresiva ya que lo considera un síntoma de debilidad. El padre agresivo intenta humillar, controlar o dominar al niño, física o emocionalmente. La persona agresiva siempre trata de quedar por encima de la otra persona.

 

  • Pasiva- agresiva: adolece de un patrón estable de respuesta. Su criterio de autoridad y disciplina suele carecer de congruencia y coherencia. Son inconsistentes, por lo que estos hijos terminan internalizando esa ambivalencia parental. Son padres con un estilo arbitrario, caprichoso y contradictorio. Oscilan -sin criterio conciso- de la aprobación al rechazo.

 

En el ámbito empresarial esto tiene un gran valor. Los grandes corporativos reconocen el valor que tiene el que su gente sepa resolver conflictos de manera asertiva, e invierten una gran cantidad de recursos y energía capacitando a su personal para que pueda soltar las otras 3 maneras que tanto daño hacen. Los golpes están dentro de la categoría “Agresiva” y sabemos que son del pasado. No sólo no educan, son contraproducentes tanto psicológica como pedagógicamente. No son inofensivos, dejan una fuerte secuela emocional, y por lo general, el último en darse cuenta de ello es quien la padece. Alimenta en los niños el temor y la sumisión,  porque denotan desigualdad y una supuesta “jerarquía”. Es imprescindible educar desde la asertividad y el amor.

Como vimos hay muchas formas de violencia y se aprende en casa. Si bien es cierto que los medios de comunicación la refuerzan, lo que un niño vive en en el seno de su hogar quedara grabado en su inconsciente de por vida. ¿En qué tipo de hogar queremos vivir? ¿Qué tipo de disciplina queremos tener en casa?

El reconocer que tus padres no te pegaron, que no sólo te respetaron en tu infancia, sino que se prepararon de manera consciente, y que buscaron maneras creativas y asertivas de acompañar los conflictos es un gran tesoro que todo niño merece recibir.

Es momento de dejar de repetir patrones dañinos e inconscientes y crecer como personas, como padres y como sociedad. ¡No hay tiempo que perder! Lo que hacemos con nuestros hijos hoy, repercutirá para toda su vida. Transformar patrones nos ayuda a crecer. Nos libera del pasado irresuelto, que tantas veces traemos al presente sin darnos cuenta. Manejar tu enojo sanamente le enseña a tus hijos a hacerlo igual.

Compártenos, ¿con qué te enganchas con tu hij@? A partir de este ejercicio, ¿de qué te das cuenta? ¿Qué harás distinto? Tus insights son de ENORME valor para esta comunidad de padres!

COMPARTE este mensaje. Ayuda a que otros padres sanen sus heridas para ser padres más conscientes y efectivos.

Con amor,

Luis Carlos y Gaby

 

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Luis Carlos y Gaby

Directores bei Niños de Ahora
Pareja de psicoterapeutas, padres de tres hermosos niños, coaches y conferencistas renombrados. Cofundadores de Niños de Ahora, son los creadores del Método Paternidad Efectiva, con el cual despiertan la sabiduría que sus alumnos llevan dentro para que ejerzan una paternidad consciente y efectiva.
El entrenamiento introductorio del Método Paternidad Efectiva ha sido tomado por más de 125 mil padres alrededor del mundo.
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