cesarea

¿Cómo es una cesárea humanizada?

Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, el 10 a 15 por ciento de los partos pueden terminar en cesárea. A veces, a pesar de que hayamos deseado y planeado un parto vaginal, es verdaderamente necesario por seguridad acabar en una  intervención quirúrgica. A eso le llamamos hacer un uso racional de la tecnología y las intervenciones, ya que la cesárea permite salvar a la madre o al bebé de una situación que compromete seriamente su salud, y esto se da casi siempre de forma urgente e inesperada.  Pero lo importante es que sean cuales sean las razones por las que se llega a la cirugía, necesitamos recordar que sigue siendo el nacimiento de nuestro hijo y como tal un momento sagrado e irrepetible que debería ser tratado con máximo respeto y humildad por parte de los profesionales que lo atienden. Honremos nuestros derechos y necesidades!

Aquí te comparto una serie de recomendaciones que puedes solicitar a las personas que te atienden para hacer de una cesárea un momento gozoso y una experiencia respetuosa, tanto para tu bebé como para ti y tu pareja.

Cesárea humanizada

  • Explica a tu médico de antemano tu deseo de que si necesitas una cesárea,  recordarás ese momento toda tu vida y que quieres que tu bebé y tu sean tratados con respeto y alegría.
  • Siempre y cuando no sea una cesárea de emergencia, puedes solicitar unos momentos antes de empezar, para meditar o rezar a solas o con tu pareja.
  • Habla con tu bebé, explícale lo que va a suceder; esto le permitirá estar mas tranquilo al nacer.
  • Explícales a todos que necesitarás muestras de cariño: tienes derecho a sentir miedo… Si necesitas que alguien tome tu mano, acaricie tu pelo o te hable en voz baja durante la intervención porque así estarás mas tranquila, pídelo.
  • Puedes hablar con los médicos sobre tus deseos respecto al tipo de anestesia, sutura, atención al bebe una vez que nazca, y si quieres que alguien tome fotos o videos durante la intervención.
  • Pide que apaguen el aire acondicionado desde antes de ingresar al quirófano para que tu estés mas cómoda y tu bebe al nacer no se enfríe y sea un impedimento para que permanezca en contacto contigo.
  • No hay razón para que te amarren los brazos en los descansa brazos, no lo permitas.
  • Puedes solicitar que apaguen las luces periféricas del quirófano y solo dejen las luces quirúrgicas encendidas para crear un ambiente mucho más cálido e íntimo.
  • Pídeles que durante la cirugía no hablen de ninguna otra cosa que no sea del nacimiento de tu hijo (he oido a médicos comentar el partido de futbol del fin de semana!) y que te expliquen lo que sucede a cada instante. Que te avisen justo antes de que salga tu bebé para que puedas verlo y hablarle, al igual que tu acompañante.
  • Poner tu propia música relajante dentro del quirófano puede ayudarte mucho.
  • La mayoría de las veces, la intervención se puede realizar con analgesia epidural, que duerme únicamente de la cintura hacia abajo y te permite permanecer consciente. No permitas que te duerman por completo para que puedas estar totalmente despierta, tener a tu bebe sobre tu pecho e interactuar con él en cuanto nazca.
  • Además, tienes derecho a que el padre o algún familiar te acompañe durante la cirugía, sentado a tu lado. Algunas mujeres también eligen acompañarse por una Doula, que les da apoyo emocional durante la intervención, toma fotos y ayuda a que el primer contacto de ambos con el bebé sea memorable.
  • Al nacer tu bebé puedes pedir que su primer revisión  y secado sean muy breves y que lo coloquen cuanto antes en contacto piel a piel contigo sobre tu pecho, cubriéndolo sólo por encima con una cobija, y con ayuda de tu doula o pediatra, puedas iniciar la lactancia mientras continúa la cirugía y permanecer con él un buen rato. Es el mejor inicio para tu lactancia y la contención que tu bebé necesita al nacer!
  • Puedes pedir que tu pareja o acompañante  corte el cordón umbilical del bebé una vez que este haya dejado de latir.
  • Cuando es preciso utilizar anestesia general, es aún más importante la presencia del padre en el nacimiento: así el podrá recibir al bebé, contar posteriormente los detalles de la intervención a la madre e incluso tener el primer contacto piel a piel con él.

Haz valer tus derechos y descubre de esta manera que una cesárea puede ser una experiencia gratificante y respetuosa para toda la familia!

Glenda

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