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¿Qué pensamos, quienes somos?

¿Dónde empieza todo lo que emprendes, lo que planeas, lo que proyectas y lo que logras en tu vida? Empieza en tu mente, como una idea, como un sueño, como un proyecto, como un plan, como un simple pensamiento. Ahí empieza todo, en tu cabeza.

 

Pero, los pensamientos no son sólo eso. Los pensamientos generan un sin fin de emociones, de actitudes y de acciones. Es a través de tus pensamientos que decides qué creer de ti misma y de los demás, qué eres capaz de lograr, hasta dónde puedes llegar, qué quieres de ti y de tu vida, en fin, dicen por ahí que somos el resultado de nuestros pensamientos, por lo que ¿será importante lo que pasa por nuestra mente?

 

¿Qué pasa si nuestros pensamientos son positivos? Nuestras acciones serán dirigidas a emprender, a lograr, a alcanzar, pero. ¿Qué pasa si nuestros pensamientos son negativos? Los pensamientos negativos nos pueden llevar a dudar de nosotros mismos, a vernos incapaces, a ver proyectos que consideramos inalcanzables, a llenarnos de miedos e inseguridades. Y todo surge en nuestra mente, pero de alguna manera, en algún momento se hace realidad en nuestra vida.

 

Una ocasión, llegó un paciente a mi consultorio. Era un hombre de 48 años, lleno de tristeza. Me decía que se sentía decepcionado, que nunca había logrado nada y que sabía que siempre sería así. Le pregunté la razón de esa afirmación y me dijo que su mamá se lo dijo cuando era un niño. El hizo suyo ese pensamiento y de alguna manera se hizo realidad a lo largo de su vida. El estaba completamente convencido de que jamás lograría nada. Todo lo que emprendía, lo soltaba en poco tiempo, trataba de poner un negocio y otro y otro y no funcionaban o por lo menos no tenían el tiempo suficiente para dejar que funcionaran, porque él estaba convencido que nada funcionaría. Después de algún tiempo en terapia, pudo darse cuenta de que habían cosas que había logrado y no alcanzaba a ver porque su pensamiento negativo abarcaba toda su mente. Esto, poco a poco, lo fue empoderando, de tal manera que se sintió más seguro para emprender nuevamente, confiando en el tiempo y en los conocimientos que sí tenía y se dio cuenta de que todo había sido una mentira, todo había estado solamente en su mente y logró poner el negocio y que éste tuviera éxito.

 

¿Sabes qué tipo de pensamientos tiene tu hijo? ¿Son del tipo que empodera, que hacen que crea en sí mismo, que se sienta capaz de lograr, de emprender, de los que motivan? O ¿Son del tipo que limitan, que atemorizan, que detienen?

 

¿Cómo ayudar a tu hijo a tener pensamientos positivos?

  • Cuando quieras llamarle la atención por algo, hazle saber que la situación es un error, pero él no es el error. Por ejemplo, decir una mentira es inaceptable, es diferente a decirle: eres un mentiroso.

 

  • Si eres muy explosiva, mejor toma un tiempo fuera antes de llamarle la atención. Es preferible esperar un poco, antes que lastimar a tu hijo.

 

  • Identifica tu tipo de conversación. Si con frecuencia hay quejas, criticas o reclamos, seguramente tus pensamientos tienen tendencia a ser negativos. Haz un esfuerzo por cambiar esos pensamientos por unos mas positivos. Recuerda que las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra.

 

  • Escucha con atención las conversaciones y comentarios de tu hijo. Esto te ayudará a saber qué tipo de pensamientos está teniendo y si son negativos, podrás ayudarlo a cambiarlos.

De la misma autora:

¿Cambiamos?

¡Llegó tu hermanito!

Claudia Bernal

Claudia Bernal

Claudia ha trabajado en el área de educación durante 12 años. Debido al contacto que ha tenido con niños y adolescentes, se ha percatado de la necesidad tan grande que tenemos como sociedad de un cambio en nuestra forma de educar, de amar y de guiar a nuestros hijos.
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Claudia ha trabajado en el área de educación durante 12 años. Debido al contacto que ha tenido con niños y adolescentes, se ha percatado de la necesidad tan grande que tenemos como sociedad de un cambio en nuestra forma de educar, de amar y de guiar a nuestros hijos.

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