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Creación de imágenes mentales: el gran déficit de los niños en la era tecnológica

Hoy quiero hablarles de cómo ayudar a los niños de ahora a recuperar o estimular la capacidad de generar imágenes mentales propias. El excesivo bombardeo de imágenes externas está mermando la capacidad de nuestros niños de crear imágenes internas, lo que conlleva problemas en la capacidad de abstracción, memoria y vida interior.

 

Las imágenes mentales creadas por uno mismo al escuchar una historia o al leer, perduran en la memoria a través del tiempo. Los cuentos siempre han sido una fuente que ha nutrido a los niños a nivel emocional, han ayudado al desarrollo de capacidades cognitivas como la memoria y la atención, y a esta imprescindible capacidad de imaginar y elaborar imágenes interiores mentales, capacidad, que es la base de muchas otras funciones.

 

En esta era plagada de imágenes externas que bombardean al niño, ya sea a través de TV, tabletas, Pc, móvil o incluso ilustraciones, cada vez los niños presentan más dificultades a la hora de crear imágenes mentalmente. A mayor consumo exterior, menor creación interior. Esto origina graves problemas de aprendizaje y también sociales.

 

Para interesarme por lo que me cuenta otra persona y empatizar con ello, necesito ser capaz de imaginármelo. Puedo recordar con facilidad solo aquello que se transformó en imagen, aunque solo sea un esquema en la pizarra. También hoy día se habla mucho del desinterés por la lectura, pero es que sólo puede interesarme leer si soy capaz de ir imaginando lo que leo. Si carezco de esa capacidad, leer es solo descifrar letras vacías.

 

La primer medida para promover imágenes interiores es reducir al máximo las imágenes exteriores. Si ya han visto la película de Disney de la Bella Durmiente, cuando les cuente el cuento evocarán esas imágenes y no imágenes propias. Esto ocurre en general con personajes arquetípicos como el gigante, el enanito, la princesa, el lobo, etc. Si ya hay una imagen exterior establecida, será mucho más difícil, sino imposible, crear la propia. Esto, además de abolir la creatividad y la fantasía propia, tiene como inconveniente, que son imágenes difíciles de digerir y en muchas ocasiones originan pesadillas. Una imagen propia, será creada a la medida de cada uno.

 

Tampoco quiero decir que haya que excluir de la vida del niño las imágenes, el niño tiene necesidad y hambre de imágenes. La cuestión es qué tipo de imágenes le acerco, sabiendo que si lo que quiero es estimular su propia imaginación y capacidad mental, deberé escoger imágenes sencillas e “incompletas”. Y siendo que el niño antes de los 5,  6 o 7 años no está plenamente capacitado para la producción propia y abstracta de imágenes que pueda evocar a su antojo (memoria abstracta), acompañaremos al niño en este proceso.

 

Dijimos que a mayor simplicidad externa, mayor actividad interna, pues bien, en el caso de niños pequeños o cualquier niño con mayor dificultad en este campo, la transición hacia esta actividad interior plena puede ser apoyada eficazmente, si tenemos en cuenta estos criterios:

 

  • Reducir imágenes externas sofisticadas (TV, ordenadores, etc).
  • Ofrecer cuentos con imágenes sencillas.
  • Una pequeña historia contada con ayuda de los dedos como rimas y juegos de dedos*, es un magnífico microcuento con soporte visual, que además se puede apoyar tocando al niño.
  • Elegir cuentos simples, con poca trama y repetitivos**.
  • Narrarlos de manera sencilla, sin dramatizar ni exagerar las voces, pero tampoco de manera monótona y plana. ¡Hacer suficientes pausas!
  • Apoyar la narración con pequeños gestos de manos.
  • Apoyar la narración con títeres de mesa. Gran recurso para desarrollar la capacidad de orientación espacial, temporal y secuenciación de la historia, fundamentales para organizar posteriormente mentalmente las ideas e imágenes.
  • Transformar la narración en un cuento vivido, haciendo que los niños se muevan y actúen, para poder así sentir los personajes y crear imágenes con vínculo emocional.
  • Contar un solo cuento y de ser posible, el mismo cuento durante dos o tres semanas.

 

Observamos que a menor creación y vida interior, más aburrimiento, apatía y necesidad de consumo exterior. Es urgente revertir esta situación si no queremos adultos complemente vacíos. La hiperestimulación está atrofiando a nuestros niños. A cualquier niño con déficit de atención también deberíamos reducirle los estímulos para que sea capaz de asimilar de a poco.

 

Cuando es demasiado lo que tienen para procesar suelen desconectar. En cambio, cuando sienten que son capaces de comprender, atender y recordar lo que les transmitimos, se llenan de alegría, autoestima, autoconfianza y motivación.

 

Es hora de volver a simplificar, para que de nuestros niños puedan surgir las maravillas latentes en su interior.

Escrito por Tamara Chubarovsky

De la misma autora:

Consejos para la hora de la comida. Clic AQUÍ para leer. 

Cuidando el sueño de nuestros niños. Clic AQUÍ para leer. 

¡Háblame bonito! Clic AQUÍ para leer. 

 

*Ver Rimas y juegos de dedos de Tamara Chubarovsky. (www.vozymovimiento.com)

** Ver Cuentos para ver, oír y sentir de Tamara Chubarovsky. (www.vozymovimiento.com)

Tamara Chubarovsky

Tamara Chubarovsky

Pedagoga Waldorf at Voz y movimiento
Terapeuta del lenguaje, especializada en crecimiento personal a través de la voz y en el desarrollo sensomotor y del lenguaje en la infancia.Creadora de su propia metodología de "voz y movimiento", comparte sus conocimientos e investigaciones a través de sus publicaciones de libros, DVD, cursos, ponencias y formaciones a nivel internacional. www.vozymovimiento.com
Tamara Chubarovsky

Tamara Chubarovsky

Terapeuta del lenguaje, especializada en crecimiento personal a través de la voz y en el desarrollo sensomotor y del lenguaje en la infancia. Creadora de su propia metodología de "voz y movimiento", comparte sus conocimientos e investigaciones a través de sus publicaciones de libros, DVD, cursos, ponencias y formaciones a nivel internacional. www.vozymovimiento.com

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